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La columna azul: Con equipo estelar a media máquina basta

Universidad de Chile

El partido ante Wanderers generaba muchas expectativas, y era obvio, ya que los de Valparaíso se perfilan como una de las revelaciones del torneo junto a O’Higgins e Iquique. Esto, sumado a que la “U” jugaba con equipo estelar, con la misma alineación que la ocupada a mitad de semana en Mendoza. Ante ello se podía esperar que los azules mostraran algún desgaste físico por lo que no era descabellado pensar que el partido sería disputado.

Arturo Salah hasta donde yo sabía era un técnico bastante conservador, que le gusta ante todo tener una defensa bien parada atrás y desde ahí salir a la contra, un esquema más que válido a mi parecer. Dichas características me hacían pensar en un choque de estilos: el defensivo Salah versus el ofensivo Sampaoli, sin embargo, mi pensamiento fue erróneo ya que Wanderers no salió a buscar el contragolpe.

Si bien los “caturros” jugaron con una defensa bien poblada no significó en ningún caso que no salieran a buscar el partido, nada más grato al menos para mí, ya que dos equipos que proponen siempre es garantía de un buen espectáculo.

El partido en general jamás se complicó, Wanderers hizo lo suyo pero la “U” siempre fue más. El equipo no mostró cansancio por el partido jugado por Copa Libertadores lo cual se vio reflejado en que siempre se tuvo el control de las acciones y a pesar de que el rival se generaba una que otra llegada, la “U” mostraba la contundencia de siempre.

Como lo he dicho hasta el cansancio, nuestro equipo está varios peldaños por sobre cualquier equipo chileno. A veces el jugar con suplentes hace que el equipo sea equiparado por sus rivales jugando por el torneo local, sin embargo, esto no significa que la “U” merme su nivel o que otro equipo lograra llegar a un nivel equiparable al de esta “máquina azul”.

Ayer como nuestros jugadores no acusaron cansancio era bastante predecible que el marcador sería favorable a nosotros.
Dos menciones honrosas. La primera, para Ángelo Henriquez. Jugadorazo, una alternativa válida, no le pesa la camiseta, con 17 años ya no es promesa, es una realidad y quedó demostrado porque no cualquier jugador a la edad de Ángelo juega Libertadores y marca goles tanto de local como de visita.

En Mendoza se perdió un gol estando mano a mano con el arquero y lo primero que pensé fue “cuando sea mayor seguro que en una ocasión así se sacará al arquero y marcará el gol”. Nada de “cuando sea mayor”, ante Wanderers de nuevo estuvo mano a mano con el arquero, se lo sacó y a cobrar.

La otra mención honrosa para el gol de Cereceda, lástima que el asistente lo anulara porque era legítimo y era el gol del partido y de la fecha, era una obra de arte, jugada de baby fútbol. Que pena que no validaran semejante golazo.

No puedo terminar esta columna sin dar mi apoyo total y dar a conocer mi respeto por Carlos Muñoz. Podrá ser de “la contra”, pero cuando un jugador, o cualquier persona denuncia a un delincuente, sin miedo, mostrando la cara y diciendo nombres y apellidos debe ser valorado. Alabo el gesto de Muñoz porque a los 23 años demuestra tener más valor y huevos que varios como Pablo Contreras, Esteban Paredes o Gonzalo Fierro, estos dos últimos dedicados al “discurso populista” contra mi equipo para ganarse a “la gallada”.

Esteban Paredes dijo ante los micrófonos que no habían amenazas, las declaraciones de Muñoz dejan en evidencia que Paredes no sólo es cobarde, sino también es mentiroso. Si a alguien no le parece que me refiera a este tema le pido disculpas, pero desde mi punto de vista el tema de las “barras” y los delincuentes que amenazan o que tiran bengalas para interrumpir partidos no es un tema de “camisetas”, es un tema que nos afecta a todos.

Jamás estaré de acuerdo con un “colocolino” cuando hable de fútbol, pero cuando hablamos de delincuencia, vandalismo y lucro a costa de la pasión del fútbol sí puedo hacer causa común con hinchas de cualquier color, todo para que algún día recuperemos el fútbol para nosotros, los hinchas comunes y corrientes que sólo queremos ver y alentar a nuestro amado club sin pedir más que respeto por nuestra amada camiseta.

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