Temas Calientes

La columna azul: Gracias cuerpo técnico, gracias jugadores

Universidad de Chile

Seguramente sabrán lo difícil que es escribir estas líneas luego de haber sido eliminados de la copa. No sé qué decir, incluso el hecho de comenzar a recapitular lo que pasó hace que se me vuelvan a llenar los ojos de lágrimas. Me cuesta mucho pensar, la verdad es que no sé qué escribir.

Sólo me pregunto “¿por qué no podemos acceder a esa maldita final y disputar por una vez en la vida esa cagada de copa?”. Lo que ocurrió con el “Ballet” no lo vi, pero vi cuando River nos robó, cuando teníamos la llave en el bolsillo y la perdimos de local contra Chivas y ahora me toca ver cómo el mejor plantel “azul” que vi en toda mi vida es eliminado y nuevamente me pregunto.. ¿Por qué?

Me da mucha bronca el hecho de que Boca fuera creciendo durante el transcurso de la copa. No me cabe duda que si nos cruzábamos con ellos cuando disputaron la llave con Unión Española los eliminábamos. Son pensamientos basura que en este momento para lo único que sirven es para acrecentar mi pena.

La llave la perdimos en Argentina, remontar un 2-0 ante un gigante como Boca era una misión casi imposible, y más cuando la suerte juega a favor de ellos. Lo de la suerte lo menciono porque el partido fue el típico que uno dice “podíamos estar todo el día jugando y la pelota no iba a entrar”. Es que la maldita pelota no quiso entrar. Si los 2 palos de Marcelo Díaz entraban íbamos a penales, pero bueno, ya está, la copa terminó para nosotros y qué le vamos a hacer, sólo queda levantar la frente y sentir orgullo de que se hizo todo lo posible por doblarle la mano al destino y no se pudo.

Creo que la “U” perdió tres tiempos en esta llave, los dos en Argentina y el primero acá en Chile. Los que leen mi columna saben que jamás le cargo la mano a jugadores específicos, sin embargo, para nadie es un misterio que Pancho Castro no anduvo y que el ingreso de Ubilla nos dio las alternativas en ataque que necesitábamos para crearnos opciones claras de gol, aunque al final que mas da, si la pelota no entró por mas que lo intentamos.

¿De que sirve llorar sobre la leche derramada? De nada, algunos dicen que el partido se planteó mal en Argentina, que debimos cambiar el esquema, o miles de cosas más. Yo en cambio digo que da lo mismo, el profe Sampaoli si tenía que morir debía morir en su ley, en la misma ley que nos hizo ganar tres torneos el año pasado, el que nos dejó en semifinales de Libertadores y el que aún nos tiene en semifinales del torneo local. Lo importante es que se luchó hasta el final, y cuando no hubo argumentos técnicos hubieron huevos y corazón, hasta que el pitazo final.

No me queda más que, como expresé en el título, darle las gracias primero a nuestro cuerpo técnico que ha tenido que luchar contra la programación de los torneos, contra las lesiones, el cansancio físico y el mental y aun así siempre fue capaz de imponer respeto ante los rivales.

Boca terminó haciendo tiempo y enfriando las acciones. Eso es porque al final impusimos nuestros términos gracias a que nuestro cuerpo técnico supo levantar a un plantel mermado principalmente por el cansancio. También darle gracias a nuestros jugadores, gracias por correr, por sobreponerse a la presión y si no se pudo ganar la llave no fue por falta de corazón.

Jugadores fundidos como Matías Rodríguez hicieron lo imposible por salvar la situación, jugadores muchas veces criticados como Marino por momentos se echaron el equipo al hombro, jugadores como Herrera mantenían al equipo con una luz de esperanza evitando que los ataques rivales terminaran en gol y jugadores como Aránguiz y Henríquez terminaron llorando la eliminación y eso es lo que más agradezco porque esa es la evidencia de que el dolor que yo siento también lo sienten nuestros jugadores y eso es impagable.

Imposible sería reprochar algo porque estoy llorando de tristeza, sin embargo, este plantel y cuerpo técnico durante un año y medio nos tuvieron celebrando triunfos y durante un año y medio toda lágrima derramada por nosotros fue por alegría. Hoy nos toca llorar de pena como muchas veces nos tocó, pero acá estamos, porque “esta hinchada no te dejará NI CAGANDO”.

Las penas del fútbol se pasan con fútbol. Hay que levantar la cabeza porque el domingo debemos dar vuelta una llave mucho más asequible, una llave que si jugamos como en el segundo tiempo ante Boca tenemos muchas opciones de avanzar. No podemos quedarnos con las manos vacías después de haber hecho una campaña casi perfecta tanto en el medio local como en el medio internacional. No es justo y los jugadores lo saben, así como yo sé que harán lo posible y lo imposible por ganar el Apertura.

Estamos tristes, incluso algunos lloramos, pero déjenme decirles que prefiero llorar todos los años porque nos eliminan en instancias finales, que no tener motivos para llorar por el hecho de no disputar nada realmente importante.

El 2012 no se pudo ganar la Libertadores, espero que el 2013 se pueda, o el 2014, o el 2030, da lo mismo, cuando sea ahí estaré alentando a mi equipo. Cada vez que juegue una copa estaré con la fe de que la ganamos. La fe jamás se pierde y da lo mismo que pasen 1000 años, el cariño y el amor por este hermoso club jamás pasará, aquí estaremos para levantarte cada vez que caigas amado equipo, nunca dejaremos de alentarte, ni en esta vida ni en la otra. VAMOS LA U MIERDA, SIEMPRE CON LA FRENTE EN ALTO.

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