La columna cruzada: Semana trascendental

Se notó un desgaste por las últimas semanas que ha tenido el plantel, pero así todo, destacar que en comparación con procesos anteriores, el físico de los jugadores ha respondido a la altura de las circunstancias.

Y finalmente llegó. Esta podríamos denominarla la semana más compleja e importante en lo que va del año. El equipo y el entrenador se juegan la vida en la Copa Sudamericana y el torneo local. El jueves hacemos de local contra Independiente y el domingo nos jugamos la entrada a los playoffs contra la U. de Concepción. Ambos partidos claves que pueden sepultar o levantar el momento actual del club.

Por de pronto la UC tuvo un lindo partido en Argentina. Creo que todos tenemos sensaciones tremendamente encontradas por lo visto contra Independiente. No recuerdo haber visto jugar a Católica así desde que llegó el entrenador actual, aunque solo fue un solo tiempo. Los primeros 45 minutos más dinámicos y avasalladores que tenga memoria en  4 o 5 meses.  Con todo esto, rescatamos un valioso empate a dos que nos deja con la primera opción de avanzar de ronda en la copa internacional.

Por otro lado tenemos el partido de ayer contra la Universidad de Chile. Un encuentro parejo que se quedó en las tablas con llegadas por los dos lados y con la negativa de una elevadísima temperatura para jugar.

El planteamiento cruzado fue apostar a contener los ataques de la U y salir de contra todo lo que se pudiera. Se notó un desgaste por las últimas semanas que ha tenido el plantel, pero así todo, destacar que en comparación con procesos anteriores, el físico de los jugadores ha respondido a la altura de las circunstancias y ya no se ven jugadores caminando a los 60 minutos. Esto siempre se agradece porque lo de antes era patético.

Quiero destacar la importancia que está tomando Castillo en la delantera. Si bien es un delantero en pleno proceso de formación, es un referente y el típico 9 que hace años le llora a Católica. Ojalá pueda seguir su carrera varios años más en el equipo y quedarse por que se le avisara un futuro tremendo.

Por el otro lado, señalar que Peralta y Mier derechamente no dan el ancho para jugar en la UC. Llegaron como grandes incorporaciones, con grandes currículos pero eso ha distado mucho de lo que muestran partido tras partido en cancha. Un gol esporádico o una jugada aislada no los convierten en reales aportes al equipo. Sobre todo en una zona tan sensible de la cancha y donde la responsabilidad de manejar la pelota es aún mayor.

Ahora con la frente en alto a encarar estos dos partidos claves que tenemos, porque si hay algo que nos merecemos todos los hinchas que hemos alentado este semestre, es una alegría, una alegría grande y real.

powered byDisqus