La columna cruzada: Linda goleada que no todos se dedicaron a ver

Ya sentamos el precedente y por cada tole tole que se arme, la localía, que tanto costó conseguir, corre peligro. Hay que cuidar el estadio y a los espectadores, que finalmente son los que hacen la fiesta.

Que lindo espectáculo fue el que se vivió ayer en San Carlos. Un partido con la llave semi asegurada, la vuelta a nuestro estadio este 2013 y una goleada, que si bien no sirve para ver el real nivel del equipo, sirve mucho en lo psicológico y moral. Hasta acá todo bien, pero obviamente la fiesta no podía ser perfecta. Los idiotas de siempre, que van a todo menos a ver el partido, causaron desordenes y desmanes graves en la galería Mario Lepe.

La ida contra Coquimbo había sido un partido tranquilo y la primera medición del año que tuvo la UC. El resultado fue satisfactorio y el encuentro de ayer solo implicaba cerrar el asunto y clasificar con holgura a la siguiente fase de la Copa Chile.

Y así fue, frente a un discreto Coquimbo, con muy pocas ideas futbolísticas y un planteamiento muy confuso, Católica salió a hacer lo que correspondía; manejar los tiempos, no desgastarse y aprovechar las oportunidades que se creaban y las que cedían los zagueros piratas.

El primer tiempo contó con 25 minutos iniciales de muy buen fútbol y toque de pelota. Se rotó por toda la cancha, con un Tomás Costa funcionando como “aduana” en la transición de defensa y ataque. Bien por el equipo que ha ido imprimiendo esta característica que se había ido perdiendo en los últimos meses y que desencadena en que todos jueguen mejor, más tranquilos y menos erráticos. Otra “novedad” que se está empezando a ver es la gran cantidad de paredes o toques de primera que están realizando los jugadores. Siempre se ha dicho que esta es una función clave para tener una buena rotación y ayer se vieron muchas y con muy buenos resultados.

El segundo tiempo fue un poco más de lo mismo. No se hizo necesario imprimirle mucho vértigo al partido sabiendo que el resultado era ampliamente favorable, pero sirvió para ver un par de jugadores como Jadue y Frank Fernandez, que pueden ser buenas variantes para los torneos de este año.

En cuanto a lo táctico, me parece extraño el enroque que ha hecho Lasarte entre Ríos y Sepulveda. El año pasado donde mejor rindió Michael, que incluso fue llamado a la selección, fue en el medio terreno. Ahora el entrenador está optando por ponerlo en la banda derecha, sacrificando la capacidad creativa que tiene el jugador. Esperemos que esto no resienta la calidad que demostró el semestre pasado.

Positivo lo de Mier, que se ve que está retomando el nivel que mostraba en Peñarol. La pretemporada le sentó bien y está físicamente mucho mejor que el año pasado. No dejo de correr todo el partido y volvió al gol. Muy destacable también la labor que está cumpliendo Sosa, que si bien estuvo un poco desaparecido la primera mitad, muestra partido a partido que tiene gran potencial y una velocidad por sobre el promedio del fútbol local.

Nota aparte para los idiotas de siempre que causaron desmanes en el sector Mario Lepe. Independiente de las causas o motivos, lo único que generan ese tipo de actitudes es que la gente deje de ir al estadio. Muchos papas o mamas me comentaban ayer por twitter que tuvieron que irse de ese sector, o del estadio, porque sus hijos estaban muy asustados. Con situación así perdemos todos. Es el primer partido del año como locales y ya tuvimos problemas. Ya sentamos el precedente y por cada tole tole que se arme, la localía, que tanto costó conseguir, corre peligro. Hay que cuidar el estadio y a los espectadores, que finalmente son los que hacen la fiesta. Los desadaptados de siempre no tienen cabida acá. Esperemos que esto no se vuelva a repetir nunca más

Ahora, con todas las pilas para el sábado, para  seguir ratificando en el torneo local que estamos para cosas importantes. Cada partido es una final con este torneo y hay que jugársela con todo.

¡Vamos Cruzados!

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