La columna alba: Consecuencia

Si sus ideales le permitieron llegar a Colo-Colo, entonces por qué cuando llegaste ahí cambias tu forma de parar al equipo, para conseguir objetivos hay que hacerlo en base a convicciones, no a improvisación.

A Omar Labruna se le trajo a Colo-Colo por muchas razones, porque hizo campañas aceptables en Audax, porque tiene verso, porque puso plata de su bolsillo e incluso porque no había mucho más donde elegir, pero por sobre todo por su trabajo que tenía una línea de juego definida y que podía entregarle una identidad al juego de Colo-Colo, perdida desde la ida de Claudio Borghi.

Esa idea futbolística tenía como principio básico una línea de tres en el fondo, la cual nunca ha sido una constante en las oncenas propuestas por Labruna, lo que me provoca una tremenda contradicción por parte de nuestro técnico, si sus ideales le permitieron llegar a Colo-Colo, entonces por qué cuando llegaste ahí cambias tu forma de parar al equipo, para conseguir objetivos hay que hacerlo en base a convicciones, no a improvisación. Muchas dirán que no estaban los jugadores, pero los que ayer conformaron la línea de tres han estado desde que llegó Labruna, por lo que lo que hizo ayer pudo haberlo hecho desde un principio, hoy seguramente el camino estaría mucho más avanzado.

Lo anteriormente expuesto no mejoró en forma sustancial el funcionamiento del equipo, pero si se plasmó en cancha lo que el entrenador desea de sus equipos. Lo único que critico de la formación de ayer es que haya puesto a Gonzalo Fierro de contención, paremos ya con la improvisación. Fierro es lateral volante por la derecha y debe jugar ahí, si prefirió a Fuenzalida en esa posición, no tiene porque buscarle otra posición en la cancha a fierro, a la banca y se acaba. En ese lugar debió haber ingresado Pavez, ayer pasó desapercibido porque Wanderers poco dañó causo, pero este tipo de decisiones pueden costar partidos ante rivales que busquen con mayor ahínco la victoria. Lo mismo en el puesto de Luis Mena, pero ahí no seré tan tajante, pongo por encima el hecho que haya jugado con tres en el fondo, pero entiendo que está Bruno Romo en el plantel, jugador que cuando estuvo en Palestino jugó durante todo un campeonato en esa posición.

El resto de los problemas apreciados ayer es posible de mejorar con el paso de los partidos, ya que el cambio de esquema implica un cambio en los roles de muchos jugadores, donde será fundamental el aporte que realicen José Pedro Fuenzalida y Juan Guillermo Domínguez, ayer se pudo apreciar en dos jugadas del partido lo que uno espera que se multiplique a través del encuentro. En el primer tiempo producto de un centro de “Carachito” el “Chapa” terminó la jugada con un cabezazo que atajó Viana. En el único gol del partido se invirtieron los papeles y “Carachito” definió de mejor manera el centro de Fuenzalida.

Para finalizar quisiera comentar dos cosas, una es la notoria baja que ha existido en la concurrencia al Monumental. Como los genios de Blanco y Negro vieron que sectores que no se llenaban habitualmente (Cordillera y Océano) el campeonato pasado si se llenaron durante todos los partidos de local, tuvieron la excelente idea de subir los precios y consiguieron que en estos sectores la concurrencia haya bajado considerablemente. Ingresar a estos sectores ya implicaba un desembolso mayor a cambio de mayor comodidad, visibilidad y mejor acceso. Subir aún más los precios para fomentar a que los hinchas se abonen me parece un despropósito tremendo.

Lo otro es referirme a las palabras proferidas por Jorge Ormeño, pensé en justificar nuestra grandeza de muchas formas, pero ningún argumento estaría a la altura de un referente del fútbol chileno como lo es este gran jugador, por lo que creo que no queda más que acatar que ya no somos grandes y a partir de ahora volver a construir nuestra historia que nos permita a volver a serlos, si es que alguna vea lo fuimos.

Luego de este paréntesis pedir a nuestro DT que continué en esta senda y que si va a morir, que sea con las botas puestas.

powered byDisqus