La columna cruzada: Camino esperanzador

Para nuestra alegría, lo que pasó el sábado en San Carlos fue bastante gratificante. Pudimos ver un inicio arrollador, destacando un equipo que se veía con ganas de ir a abordar al rival y hacerle goles.

Es muy probable que los primeros 20 minutos del partido contra Antofagasta hayan sido los mejores pasajes en la era Lasarte hasta ahora. Hicimos ver muy mal al rival, fuimos al frente con ímpetu, fuerza y dedicación y eso desencadenó en un futbol mucho más ofensivo que el que estábamos acostumbrados a ver últimamente.

El último partido que habíamos jugado contra los nortinos no lo habíamos pasado bien. En ese tiempo el equipo pasaba por un momento difícil y no sabíamos bien que podía suceder esta vez. Para nuestra alegría, lo que pasó el sábado en San Carlos fue bastante gratificante. Pudimos ver un inicio arrollador, destacando un equipo que se veía con ganas de ir a abordar al rival y hacerle goles.

Esto fundamentalmente por el gran momento que están pasando varios jugadores del plantel, cómo Meneses, que se  ve ágil, veloz, muy bien en el mano a mano y correcto a la hora de centrar. Quizás, el mejor centrador de la UC. Lo mismo Sosa, rápido como ninguno, hace ver lento a cualquier marcador. Se comió la banda y terminó muchas veces jugando en el centro del área, aprovechando las numerosas situaciones que nos generamos, sobre todo en el primer tiempo.

Costa también es otro que está en un alto nivel, y se nota. Claro a la hora de salir de atrás, abriendo siempre la cancha y menos errático que versiones anteriores. Jugador clave en el engranaje Lasarte que nos proporciona el justo equilibro entre ataque y defensa.

Por otro lado Bueno puede que no sea el jugador hábil y técnico que a uno le gusta. Todo lo contrario, rústico y medio tronco, pero es justo lo que necesitábamos; un 9 de área “pepero”. Mientras haga las que le quedan botando en el área, cumple su función, hasta ahora correcta.

El trámite del encuentro no fue difícil, salvo que seguimos con algunas falencias en la última línea. Quizás producidas por el relajo de un resultado cómodo, o quizás no. No logramos cuajar aún una actuación redonda en materia defensiva. Si bien Antofagasta no generaba peligro constante, los dos goles que nos hicieron, sobre todo el segundo, y un mano a mano, dejan en evidencia que el proceso de adaptación a la línea de 3 tiene sus contras. Esperar que esta acomodación sea rápida porque ya nos instalamos en la punta y no nos podemos mover más de ahí. Errores defensivos en este tipo de campeonato están prohibidos.

Por último, los últimos 20 minutos compensaron todo lo bueno de los primeros 20. Si bien el partido ya estaba prácticamente cerrado no podemos permitirnos bajar la intensidad y nivel de la manera mostrada este partido. Hay que correr, meter y jugar hasta el último minuto porque si no lo vamos a pasar mal.

De ahora en adelante quedan puras finales, cada partido es una de ellas. No hay que confiarse y jugar todos los partidos al máximo nivel. Bien dijo Costa “esto es el nivel más bajo que nos podemos permitir”, después del partido.

¡Aguante cruzados que vamos por una nueva estrella!

 

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