La columna naranja: Con sabor agridulce

Fue un partido en donde Cobreloa no supo liquidar nunca, sumado también, al momento que pasa el portero rival, que sacó unas pelotas sencillamente espectaculares.

¿Un punto ganado o dos perdidos?, creo que aquí podemos diferir con mucha gente que lee esta columna. Para mí, dos puntos perdidos. Fue un partido en donde Cobreloa no supo liquidar nunca, sumado también, al momento que pasa el portero rival, que sacó unas pelotas sencillamente espectaculares.

Vámonos al partido. Se habló mucho en la semana por parte de Marco Antonio Figueroa, sus pupilos, los dirigentes y hasta el mismo alcalde de Calama sobre la cancha del Parque Juan López. Muchas críticas fundamentadas en el césped y los camarines que parecían un sauna. Eso, en un principio ni se notó, a diferencia, del partido anterior en donde el poco acostumbramiento de los pupilos de Figueroa hizo que se hiciera un partido regular frente al CDA.

Cobreloa arrancó con todo, buscando también con mucha paciencia e inteligencia con las bandas. Con un Santiago Dittborn movedizo y un Francisco Pizarro incisivo en contra de la portería rival. De tanto insistir, llegaría la primera anotación por parte de nuestro amado club, centro de Dittborn y Sebastián Pol pondría la primera celebración de la tarde. Luego, Cobreloa, seguiría atacando como es su tónica y Francisco Pizarro estrellaría un balón en el poste, lo que pudo haber sido, quien sabe, el finiquito al partido. Nuestros once gladiadores achacarían y achacarían pero se encontrarían con una bien agrupada defensa rival o el buen trabajo del arquero del momento, el señor, Nery Veloso. De esta manera nos iríamos al descanso, ganando por la mínima.

Comenzaría el segundo tiempo, con la misma tónica, solo que el cuadro visitante empataría pillando mal parada a la defensa, siendo este, uno de los riesgos de la forma de jugar que actualmente posee Cobreloa, el jugar mano a mano atrás. El empate no cayó bien en el banco técnico e ingresarían Richard Catrileo y Leandro Gracián, jugadores que le darían aún más dinámica a este Cobreloa, de esta manera tras una jugada desafortunada de Alejandro Vásquez, repetiría Sebastián Pol, para la alegría de los cobreloínos alrededor de Chile y el mundo. Estábamos arriba y jugando así, se vendría más. Pero a la jugada siguiente, tiro libre ejecutado por el rival y empatarían tras una buena siesta que se tomaron los defensas loínos en donde no estuvieron atentos a la jugada. Este gol fue clave en lo que quedaría de partido ya que Huachipato apostó a la contra y Cobreloa se fue con todo en demanda de la portería rival.

Así fue como Leandro Gracián, Richard Catrileo, Bryan Cortés y Francisco Pizarro llevaron el andamiaje del equipo contra la gran muralla acerera pero sin poder concretar. El partido se acababa y parecía que terminaba todo empatado en dos, hasta que una gran contra encabezada por Brian Rodríguez en donde le ganó de forma muy sencilla a Miguel Sanhueza y Cristián Suarez, pase al medio y a cobrar. Era mucha la pena a esta altura del partido y desazón, pero posteriormente Suarez empataría tras remate de Pizarro. Luego, Álvaro López, ya en los descuentos,  pudo haber ganado el partido y convertirse en el héroe de la jornada, cosa que no sucedió.

Un empate con un sabor agridulce. Pero quería destacar una cosa, a pesar que, no se hayan dado los resultados las últimas dos fechas. La entrega de los once guerreros comandados por Marco Antonio Figueroa de verdad que deja una sonrisa en la cara. Hace mucho que no veíamos un Cobreloa con sangre, con ganas de ganar. Así que eso amerita un aplauso y una gran felicitación al trabajo del cuerpo técnico y los jugadores. Quienes,  esperemos que la próxima fecha contra Rangers en Talca y la sub siguiente contra Universidad Católica nos devuelvan la sonrisa a nuestras caras en  partidos que son vitales. Si queremos pelear el campeonato, muchachos, hay que ganar ambos partidos. El hincha loíno por tanto debe hacerse presente y estar con este Cobreloa 2013 a morir. Vamos Cobreloa carajo. Los vientos de cambio ya están aquí.

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