La columna naranja: Dos puntos perdidos

Un gusto amargo queda tras un partido que perfectamente se pudo haber ganado. Pero el fútbol no sabe de justicias y nuevamente Cobreloa enreda dos puntos esta vez en su visita a Talca.

Se preveía un partido apretado en el papel ante Rangers. Los hinchas naranjas sabíamos como podía darse el duelo y fue así como el encuentro se fue desarrollando. Con un elenco local agrupado y jugando al contragolpe contra el juego que ya todos conocemos proponen los equipos de Marco Antonio Figueroa.

Comenzaba el partido y el rival de turno, abriría la cuenta, recién comenzado el encuentro tras un error entre Palos y Suarez. Lo cual, dejó un poco desestabilizado a los once gladiadores naranjas quienes no encontraban espacios para desarrollar el juego que se venía mostrando. Se veían los delanteros muy estáticos y desaparecidos del mapa. Los jugadores encargados de la parte ofensiva, Sebastián Pol, Miguel Ángel Cuellar y Francisco Pizarro naufragaban y casi no creaban peligro. Tampoco los nexos ofensivos como Bryan Cortes, Vásquez o Dittborn podían encontrarle la llave a un primer tiempo bastante bajo, producto de lo agrupado que jugaba el rival. Así, a la media hora de partido, ingresaría Richard Catrileo por Santiago Dittborn para intentar darle un poco más de dinámica a la ofensiva loína. De esta manera, nos íbamos al descanso con más dudas que certezas en cuanto al juego de nuestro amado club.

Comenzaba la segunda etapa y Cobreloa se veía mucho más claro en sus ideas. Con un Alejandro Vásquez mucho más movedizo e incisivo y un Richard Catrileo que comenzaba a distribuir el juego con los jugadores en ataque. Fue así como, sin perder la calma, Cobreloa se fue con todo en ataque haciendo que el portero rival se convirtiera en una de las figuras del partido. El elenco local a esta altura había renunciado a atacar apostando a algún pelotazo que pillara mal parada a la defensa loína que estaba jugando mano a mano, encargándose de las marcas Miguel Sanhueza y Diego Reynoso dejando a Cristián Suarez como otro nexo entre el mediocampo y los jugadores apostados en labores ofensivas.

En los últimos 15 minutos vendría lo mejor del partido. En uno de los tantos ataques vendría un centro que sería capturado de forma excepcional por Sebastián Pol. Era el empate parcial y Cobreloa debía irse con todo en post del triunfo. Y así sería, encomendado con Leandro Gracián como creador el equipo loíno se iría con todo en busca del triunfo. Francisco Pizarro tiraría un balón afuera con el arco vacío tras sacarse a Peric lo que pudo haber sido 2 a 1. Posteriormente, Rangers, con otra contra, jugada muy parecida al 2-3 la semana pasada contra Huachipato nos dejarían abajo nuevamente en el marcador. Los errores volvían a repetirse atrás y casi con los mismos protagonistas en defensa.

Los últimos minutos, monologo de Cobreloa, al igual que todo el segundo tiempo y de esta manera tras un córner, el árbitro cobraría penal. Que sería ejecutado de forma magistral por el goleador del equipo, Marcos Sebastián Pol. Era el empate definitivo. Un gusto amargo queda tras un partido que perfectamente se pudo haber ganado. Pero el fútbol no sabe de justicias y nuevamente Cobreloa enreda dos puntos esta vez en su visita a Talca.

Ahora, viene un partido clave, frente a la Universidad Católica. Si queremos seguir soñando y peleando arriba, debemos ganarlo, como sea. Arriba zorros del desierto. Arriba Cobreloa. Con toda la fe nomas.

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