Entretenimiento

Las lecciones que dejó ‘El estafador de Tinder’ sobre las relaciones en apps para citas

El documental muestra lo vulnerable que está la sociedad ante los delitos románticos

El estafador de Tinder

El estafador de Tinder (The Tinder Swindler), es uno de los documentales de Netflix más comentados del momento donde se muestra a tres mujeres que fueron engañadas por el estafador convicto Simon Leviev (Shimon Hayut) después de conocerlo en la aplicación de citas.

La historia relata como Leviev elaboró toda una vida llena de lujos para exhibirla en Tinder y captar a sus mejores presas para despojarlas de cientos de miles de dólares.

Cada una de ellas cuenta distintos relatos que se centran en el mismo objetivo y dejan algunas lecciones de cómo prevenir las estafas románticas.

Las lecciones que nos deja El estafador de Tinder

El documental es un claro ejemplo de que los estafadores románticos son psicópatas que hacen uso del bombardeo de amor para enganchar.

Esta producción deja algunas lecciones para estar atenta en caso de estar rodeada por uno de estos personajes.

Este tipo de persona suele camuflarse al mostrarse con algunos adjetivos positivos. Es inteligente, carismático, seductor, encantador, y muy hábil para escenificar sus personajes lo que deja oculto su falta de empatía, mentiras y promiscuidad.

Un estafador romántico busca ganarse la confianza de su víctima para obtener una ventaja financiera o acceder a información privada o clasificada.

Todo esto basado en técnicas de preparación, prácticas de ingeniería social y tácticas de abuso psicológico para obtener el consenso de sus víctimas.

Leviev utilizó el poder, dinero y belleza como herramientas al hacerse pasar por el hijo de un magnate de los diamantes, antes de afirmar que su familia estaba siendo amenazada violentamente y pedirles a sus víctimas que sacaran préstamos en su nombre para ayudar a lidiar con una supuesta emergencia de seguridad.

Cada uno de sus pasos fueron meticulosamente premeditados lo que lo convierte en un psicópata.

Estas fueron algunas de sus tácticas:

  1. Perfil de identidad: creó a un hombre que gozaba de poder, riqueza y estatus.
  2. Manifestaciones de amor: convenció a estas mujeres desde sus manifestaciones de amor, atención y ofrecer un futuro juntos.
  3. Inventar una emergencia: tras ganarse su atención y confianza se inventó una emergencia financiera para obtener lo que buscaba.
  4. Demandas financieras: con el tiempo fue aumentando estas demandas para pedirle a estas mujeres que transfieran dinero, registraran tarjetas de crédito o solicitaran préstamos bancarios.
  5. Amenazar: la gran estocada la da cuando una de ellas se niega y entonces amenaza, abusa y coacciona.

Aunque en redes se ha entrado en debate sobre cómo estas mujeres se dejaron engañar por las muestras de dinero y poder, no se le da el valor oportuno a los engaños de este hombre que se presentaba como el típico hombre perfecto.

Guapo, amoroso y adinerado el clásico príncipe de Disney al que tanto han calificado como el hombre ideal.

Esto sin mencionar que sus víctimas fueron seleccionadas basadas en su vulnerabilidad y Simon ofrecía pruebas que parecían realistas para justificar sus solicitudes de dinero.

Tags

Lo Último


Te recomendamos