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Albert Einstein y su legado, ¿por qué es tan importante para la historia?

El 18 de abril de 1955 fallece Albert Einstein en Estados Unidos. El físico alemán fue uno de los científicos más trascendentales de todos los tiempos.

El mundo actual no puede entenderse, en parte, si no fuera por los aportes científicos de Albert Einstein. No es una exageración: sus teorías de la Relatividad y el Efecto Fotoeléctrico, entre otras contribuciones, son parte de nuestro día a día.

El físico alemán falleció el 18 de abril de 1955, y si en vida ya era reconocido como una de las grandes mentes del siglo XX, en muerte el mito creció muchísimo más.

En palabras de Brian Greene para Investigación y Ciencia, “Einstein es la razón por la que hoy somos capaces de imaginar que alguien, en la privacidad de su mente y mediante un gran esfuerzo del pensamiento, pueda descubrir verdades cósmicas”.

“En el medio siglo posterior a su muerte ha habido, sin duda, científicos de esa naturaleza. Pero si nos referimos a un supergenio admirado no por sus logros en el deporte o en el espectáculo, sino como apasionante ejemplo de lo que puede lograr la mente humana, entonces la pregunta (sobre si algún día habrá otro Einstein) habremos de hacérnosla a nosotros mismos”.

“La respuesta dependerá de qué atributos juzgue nuestra civilización como más queridos”.

La historia de Albert Einstein

Nacido en la localidad de Ulm, Alemania, el 14 de marzo de 1879, Einstein era hijo de una familia judía que se mudó a la cosmopolita Múnich en 1880. El negocio familiar era instalar agua y gas, para luego abrir un taller de aparatos eléctricos para grandes empresas.

Esta última apuesta salió mal para los Einstein, que vivieron graves problemas económicos por ello.

Desde pequeño, Albert se interesó por los experimentos tecnológicos que realizaban en su taller, leyendo también libros de ciencia que le regalaba su tío Jakob, un ingeniero.

Albert era un experto en matemáticas y física, pero no se interesaba por las otras asignaturas. Le costó culminar la secundaria, uniéndose a los 17 años a la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, donde fortaleció sus conocimientos en ciencias.

Para 1900 se graduó de profesor de matemática y física, dando clases en las universidades de Berna y Praga. Allí comenzó a germinar sus teorías, que hoy forman parte de nuestro día a día.

En 1921 recibió el premio Nobel de Física por sus aportaciones a la física teórica y el descubrimiento de la Ley del Efecto Fotoeléctrico.

Con el ascenso del nazismo en Alemania, tuvo que irse de su país, emigrando a Estados Unidos, donde enseñó en Princeton e influyó para la lucha norteamericana contra la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Su fallecimiento, el 18 de abril de 1955, se debió a una hemorragia interna causada por la ruptura de un aneurisma en la aorta abdominal. Tenía 76 años.

Los aportes de Albert Einstein a nuestro día a día

¿Cómo influyeron las ideas de Einstein en nuestra actualidad? Basados en un artículo de Blanca Sanjuanbenito para BBVA, las destacamos:

La Teoría de la Relatividad explicaba que las distancias, velocidades y duraciones dependían del observador. Para Einstein, y como se demostró posteriormente, el espacio y el tiempo se deforman y se curvan.

Tomando de su fuente, hoy los navegadores GPS funcionan midiendo la distancia que hay desde un punto cualquiera de la Tierra hasta varios satélites alrededor de ella. Para calcular la distancia se mide el tiempo que la señal emitida por los satélites tarda en llegar hasta el receptor. Todo con base en la teoría de Einstein.

Otro elemento actual que tiene su origen en el pensamiento del sabio alemán es el de los dispositivos láser, enfocados en su Teoría de la Radiación Estimulada. Era una explicación teórica de cómo los electrones pueden emitir luz a una longitud de onda específica a partir de una intervención externa.

De allí surgen acciones encillas como la lectura de un código de barras, o de mayor gravedad como las operaciones de la vista, pasando por procedimientos industriales de enorme precisión.

La Ley del Efecto Fotoeléctrico, por la que Einstein ganó el Nobel en 1921, señala que la energía de la luz no estaba distribuida uniformemente en todo el frente de onda en expansión, tal y como se pensaba hasta entonces. Se concentraba, según el alemán, en “paquetes” separados.

Además, la cantidad de energía en cada una de esas regiones no sería una cualquiera, sino una definida proporcionalmente a a la frecuencia de la onda luminosa, de acuerdo con César Tomé López en Cultura Científica.

De aquí surgen las actuales células fotoeléctricas, el regulador de los cartuchos de tinta de las impresoras e, incluso, los alcoholímetros.

Finalmente, el Teorema de Fluctuación-Disipación de Einstein explica el movimiento aleatorio que se observa en las partículas de un líquido o gas. Para Blanca Sanjuanbenito en su artículo de BBVA, ¡no es muy diferente de las alteraciones de los precios de los mercados bursátiles! Allí es donde la física se une con la economía.

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