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Medallas del Mundial de atletismo son de entrega inmediata

EUGENE, Oregon, EE.UU. (AP) — Para ganar muchas de las competiciones del Mundial de atletismo se requiere velocidad. Y también para entregar las medallas a quienes las consiguen.

Cierta habilidad para saltar no estorba.

En un giro nuevo durante este evento, los atletas no tienen que esperar ya para recibir sus premios. Las medallas les esperan a un lado de la pista. Una vez que se decide el oro, la plata y el bronce, los encargados colocan las preseas en el cuello de quienes las obtienen, algunas veces cuando no han frenado siquiera su carrera tras cruzar la meta.

Pero hay que devolver esas medallas.

Se trata de “preseas instantáneas” de un carácter meramente simbólico para que los deportistas festejen en su vuelta triunfal y ante la prensa que los entrevista luego. Las medallas definitivas, las que se llevarán los atletas a casa con sus nombres grabados, les son entregadas de la manera tradicional, en una ceremonia posterior.

“Tener esa medalla tan rápido es bonito”, comentó Laura Muir, quien obtuvo el bronce en los 1.500 metros. “Es surrealista, porque no ha transcurrido ni un minuto después de que pasaste la meta y ya tienes la medalla colgando del cuello”.

Todo es parte de un plan ideado por Niels de Vos, director general de Oregon 2022. Recordó que, en los Juegos Olímpicos de 2016, vio cómo un atleta ganaba una competición y recibía su medalla al día siguiente, en un estadio casi vacío en Rio de Janeiro.

“Desde la perspectiva de los atletas, se quedan pensando: ‘Pero mis amigos y mi familia están aquí hoy. No tienen boleto para mañana. No quiero venir mañana por mi medalla y no tener a mi familia’", explicó De Vos. “A todos les gusta esto”.

El proceso involucra mucho trabajo de observación que se realizó por anticipado. De Vos, quien durante años fue director general de la federación británica de atletismo y quien encabezó la organización del Mundial de 2017 en Londres, se apoyó en un equipo de su país, para rastrear a los atletas más eufóricos.

No es tan fácil como parece. Mediante el trabajo preparatorio, los encargados saben más o menos qué hará el deportista después de ganar una prueba.

Y entran en acción.

Como el fin de semana pasado, cuando el velocista Fred Kerley ganó los 100 metros y siguió trotando hasta la curva, donde lo esperaba la encargada de entregarle su presea, Cherry Alexander.

Kerley mide 1,90 metros, mientras que Alexander es bajita. Así, saltó lo más alto que pudo para colocarle la medalla.

El momento se convirtió en un meme en las redes sociales.

Algunas veces, el hecho de obtener la medalla tan pronto sorprende al ganador de la misma. Fue lo que ocurrió con el qatarí Mutaz Essa Barshim, campeón de salto de altura.

“Yo pensaba: ‘¿Qué están haciendo?’", relató. “Me quedé pensando: ‘Creí que tendríamos una ceremonia. ¡Quiero una ceremonia!’".

No hay de qué preocuparse. Hay ceremonia de premiación.

La medalla instantánea es sólo una gratificación adicional. De hecho, Barshim la llevó al graderío y se la colocó a su hijo pequeño.

“Es maravilloso. Mi familia quería venir, verla y tocarla”, comentó.

Luego, la devolvió. La presea definitiva no tardó mucho. De hecho, en menos tiempo del que se requiere para correr los 800 metros, una medalla puede grabarse.

El tiempo preciso es de 68 segundos.

Hay una máquina impresora en tercera dimensión. Se usan cuatro en los días con mucho reparto de preseas.

La máquina se ubica en una sala debajo del graderío del Hayward Field. Habrá unas 252 que se grabarán y entregarán a los atletas en el podio.

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