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El líder de Oath Keepers lamentó no tener los rifles suficientes durante el asalto al Capitolio de EEUU

El líder fundador de la milicia de ultraderecha Oath Keepers, Stewart Rhodes, aseguró durante el asalto al Capitolio de Estados Unidos del 6 de enero de 2021 que de lo único que se arrepentía es de "no haber traído rifles" aquel día, según una grabación que han presentado los fiscales durante la última sesión del juicio celebrada este lunes contra varios miembros por sedición.

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

"Lo único que lamento es que ellos deberían haber traído rifles", se puede escuchar a Rhodes en una grabación tomada días después del asalto, en la que se puede oírle también afirmar que en caso de contar con las armas necesarias el asunto podría haber quedado "arreglado en ese mismo momento".

La defensa sostiene que Rhodes cumplió escrupulosamente la estricta legislación en materia de posesión de armas de Washington y que su presencia en el Capitolio aquel día se debió a que creía firmemente en que el expresidente Donald Trump invocaría la Ley de Insurrección, según cuenta la cadena NBC.

Sin embargo, el fiscal federal adjunto Jeffrey Nestler ha mostrado otra grabación durante la sesión en la que se escucha reconocer a Rhodes, un abogado educado en la Universidad de Yale, que apelar a dicha Ley de Insurrección es una forma de dar "cobertura legal" a estas acciones ilegales.

Junto a Rhodes también están siendo juzgados por conspiración y sedición Kelly Meggs, Kenneth Harrelson, Jessica Watkins y Thomas Caldwell, todos ellos supuestos integrantes de Oath Keepers, uno de lo grupos fuertemente armados que participaron durante los disturbios de aquel 6 de enero en Washington.

Se trata del primer juicio en más de un década contra un grupo extremista estadounidense por delitos de este tipo. En este caso, la cúpula de Oath Keepers está acusada de pretender detener por la fuerza la confirmación por parte del Congreso del triunfo del presidente, Joe Biden, en las presidenciales de 2019.

Los cinco acusados, que se han declarado inocentes de todas estas acusaciones, se enfrentan a penas de prisión máximas de hasta 20 años. Los fiscales confían en poder demostrar que todos ellos hicieron parte de un plan bien organizado, que consistía desde operaciones previas de reconocimiento, pasando por organizar ataques armados de respuesta rápida, hasta un asalto militar al Congreso.

Se espera que el juicio ponga de manifiesto los lazos que muchos socios y aliados de Trump tenían con este tipo de grupos, entre ellos Proud Boys, a quienes les pidió en uno de los pasados debates electorales para las presidenciales que "retrocedieran" y "esperaran", después de que se negara a condenar la violencia las organizaciones supremacistas blancas.

Ya hay algunos integrantes de Oath Keepers que han reconocido en audiencias y juicios previos estos vínculos, como Kellye SoRelle que reveló que se puso en contacto con el antiguo asesor de la Casa Blanca, Andrew Giuliani --hijo de Rudy Giuliani--, o William Todd Wilson, quien contó como Rhodes "imploró repetidamente" ponerse en contacto con Trump para hacerle saber que estaban listos par detener la transferencia pacífica de mandato.

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