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Estados Unidos revisa sus tablas para seguir la obesidad infantil

La obesidad grave infantil en Estados Unidos se ha multiplicado casi por cuatro en las últimas décadas, según los expertos.

Foto: Getty Images. Imagen Por:

Las autoridades de salud estadounidenses han revisado una herramienta para seguir los crecientes casos de obesidad grave entre niños que antes se salían de las tablas.

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Las nuevas tablas publicadas el jueves por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades abarcaban ahora hasta un índice de masa corporal de 60, en comparación con las anteriores, que terminaban en 37, con categorías adicionales para monitorear la obesidad entre los 2 y los 19 años.

La obesidad grave infantil en Estados Unidos se ha multiplicado casi por cuatro en las últimas décadas, según los expertos.

“Hace una década notamos que en cierto modo nos estábamos saliendo de nuestras gráficas de crecimiento”, explicó el doctor Tom Inge, que dirige el programa de cirugía de pérdida de peso en el Hospital Infantil Lurie de Chicago.

Las tablas de los CDC son la herramienta más utilizada en Estados Unidos para seguir el crecimiento y el desarrollo de los niños. Los padres están acostumbrados a comentar el progresos de sus hijos desde que son bebés, señaló la doctora Alyson Goodman, del CDC. Las nuevas tablas serán “extremadamente útiles” para orientar conversaciones mejores entre padres y trabajadores de salud, explicó.

“Estas tablas se utilizan como una ayuda visual”, apuntó Goodman.

Las viejas tablas estaban en uso desde el año 2000. Se basaban en datos de estudios en Estados Unidos realizados entre 1963 y 1994, cuando había muchos menos niños con obesidad, y menos aún con obesidad grave, dijo Cynthia Ogden, epidemióloga de los CDC. Ahora unos 4,5 millones de niños -en torno al 6%- entran en esa categoría.

Las gráficas de crecimiento muestran patrones de desarrollo por edad expresados en el IMC, un cálculo de la altura y el paso, y también en curvas llamadas percentiles. A diferencia de los adultos, en los niños no se identifica la obesidad o la obesidad grave sólo por el IMC, indicó Inge. En lugar de eso, se emplean percentiles, una comparación de los datos de los pacientes con los demás niños de su edad.

Se considera que un niño es obeso si está en el percentil 95 de las tablas de crecimiento, y obeso grave en el 120, o con un IMC del 35 o más, según el CDC. Por ejemplo, un chico de 17 años que mide 1,72 metros (5 pies y 8 pulgadas) de alto y pesa 113 kilos (250 libras) tendría un IMC de 38 y se le describiría como obeso grave.

Las tablas antiguas no incluían a niños como Bryan Alcala, de Aurora, Illinois, que buscó ayuda por primera vez en 2019 como alumno de primer curso de secundaria, cuando medía 1,65 metros (5 pies y 5 pulgadas) y pesaba unos 136 kilos (300 libras).

“Ahí fue cuando se salió de control”, recordó Alcala, que había engordado tras desarrollar una rara enfermedad infantil en los huesos que limitó su actividad.

Los niños como Alcala, con IMC de 45, 50 o más, se salían de las tablas del CDC, lo que hacía difícil valorar su situación o trazar adecuadamente su progreso, lo que a menudo retrasaba el tratamiento, dijo Inge.

“Es como conducir un auto de noche sin luces ni salpicadero”, dijo Inge. “Uno no sabe dónde está en comparación con sus pares”.

Alcala, que ahora tiene 17 años, recibió una cirugía para perder peso en abril y perdió 115 libras, y aún le quedan 10.

“Todo va bien ahora”, comentó.

Sin embargo, una experta que cuestiona el empleo del IMC para evaluar a los adultos dijo que los médicos deben tener cuidado al emplear las nuevas tablas con los niños. Deben centrarse en los comportamientos que impulsan el aumento de peso y tener cuidado con no estigmatizar a los niños y sus familias, dijo la doctora Tracy Richmond, profesora asociada de pediatría en la Facultad de Medicina de Harvard.

“Me parece problemático utilizarlo como una herramienta visual para las familias”, dijo Richmond. “La familia y el niño ya saben que viven en un cuerpo grande. Les médicos no vamos a proporcioar ninguna información nueva con eso”.

Pero Erika Alcala, la madre de Bryan, dijo alegrarse de que las nuevas tablas incluyan a niños como su hijo.

“Hasta que lo ves sobre el papel y delante de ti, no lo sabes”, dijo.

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El Departamento de Salud y Ciencia de The Associated Press recibe apoyo del Grupo de Medios Educativos y Ciencia del Instituto Médico Howard Hughes. AP es la única resonsable de su contenido.

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